BRUSELAS- La Eurocámara aprobó ayer el nuevo acuerdo agrícola con Marruecos que permitirá la entrada en el mercado comunitario de un nuevo listado de productos agrícolas marroquíes, pese a la oposición de los eurodiputados españoles que consideran que atenta contra los intereses de los agricultores del país. El acuerdo establece la liberalización del comercio de todos los productos agroalimentarios, salvo los que la UE considera sensibles, como el tomate, el pepino, el calabacín, la fresa, las clementinas, el ajo y el azúcar. Para estos productos, se aumenta también la cuota que Marruecos podrá vender a Europa, lo que preocupa a los agricultores de regiones como Canarias, Andalucía y Murcia. El resto, no tendrá un límite de importación ni precios fijos de entrada.
450.000 empleos en riesgo
El voto en contra del acuerdo de los eurodiputados populares «no es un “no” a Marruecos, es un “no” a un acuerdo desequilibrado que no contempla ni una sola garantía de que los derechos de aduana se van a pagar, propicia el fraude y permite una competencia desleal con nuestros productores abocándolos al abandono de sus cultivos», explicó el eurodiputado canario del PP, Gabriel Mato.
Los productores españoles anunciaron que recurrirán el pacto ante el